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Cinco juegos para potenciar la solidaridad en los más pequeños. ¡A jugar!

Es importante que los niños aprendan el valor de la solidaridad desde pequeños. Tanto en casa como en el colegio, es fundamental que se les inculque los beneficios de ser empáticos y de cooperar y trabajar en equipo.

Una manera muy efectiva de que comprendan la relevancia de ser solidarios, es mediante el juego y la realización de actividades lúdicas con las que aprendan a desenvolverse en el día a día. A continuación, desde Planeta Ecoaventura os proponemos 5 pasatiempos con los que los niños descubrirán cómo ser solidarios de forma rápida y amena. ¡Sigue leyendo para conocerlos!

Deportes de equipo

Solidaridad y deporte son el tándem perfecto. Al aunar ambos conceptos, los niños desarrollan el respeto hacia los contrincantes y el compañerismo hacia el resto de miembros del equipo. Es importante que aprendan lo que es el apoyo mutuo y el saberse iguales a los demás. Asimismo, gracias a las disciplinas deportivas refuerzan el trabajo coordinado y en grupo en la búsqueda de un resultado común que prima sobre lo individual.

Juegos cooperativos

Los juegos colaborativos también fomentan el trabajo en equipo, la colaboración y el compañerismo. Por ejemplo, juegos como la búsqueda del tesoro, cruzar el lago o la cadena, harán que los niños se enfrenten a situaciones donde la cooperación será imprescindible para alcanzar el objetivo.

Interactuar con animales

Jugar con los animales es beneficioso para desarrollar la solidaridad y la empatía en los niños, así como para trabajar su comportamiento prosocial. Interactuar con ellos es una excelente manera de conectar con emociones propias y ajenas. También es fundamental detectar las necesidades que ellos mismos experimentan y las que presentan los demás. La adopción de una mascota es una buena herramienta para lograrlo.

Collage solidario

Otra actividad con la que potenciar este valor en los más pequeños es realizar un collage solidario. Mediante el dibujo o la búsqueda de fotos o recortes en revistas o periódicos, los niños conocen la cultura, las costumbres, la vestimenta, el lenguaje o la forma de vida de las personas de otros lugares del mundo. Gracias a tareas como esta, los niños aprenden las bases de la solidaridad, como son prestar ayuda, alegrarse por los triunfos ajenos y empatizar con las tristezas de los demás.

La lectura

A priori puede no ser percibido por los más pequeños como un juego, pero leer es una manera muy didáctica y entretenida de aprender los valores más básicos. Fomentar la práctica de la lectura no solo les hace conocer principios como el respeto, la empatía o la generosidad, sino que también les ayuda a desarrollar habilidades como la concentración, la memoria o la creatividad. En el caso de la solidaridad, existen numerosos cuentos infantiles con los que potenciarla.